Puede que sepas perfectamente qué te está pasando o que simplemente notes que algo no está bien. Ansiedad, relaciones que se repiten, una etapa difícil, experiencias que siguen pesando o una sensación de malestar que no consigues explicar. No necesitas llegar a terapia con un diagnóstico ni con las palabras exactas.
Nuestro trabajo empieza por comprender contigo qué está ocurriendo, cómo has llegado hasta aquí y qué necesitas. Desde ahí construimos un proceso adaptado a ti, integrando diferentes formas de intervención y respetando tu ritmo.
La terapia puede ser un lugar donde parar, entender qué te está ocurriendo y empezar a relacionarte de otra manera contigo y con lo que estás viviendo. Un espacio confidencial, sin juicios, en el que poder explorar aquello que te preocupa a tu ritmo.
No hay una única forma de hacer terapia ni un mismo camino para todas las personas. Por eso adaptamos el proceso a tus necesidades, tu momento vital y los objetivos que vayamos construyendo contigo.
Trabajamos desde una mirada integradora, adaptando el proceso a cada persona, pareja o familia.

Trauma relacional y complejo, violencia en la pareja, violencia machista, abuso sexual, acoso y otras experiencias que pueden seguir afectando a cómo te sientes, te proteges o te relacionas hoy.

Ansiedad, bajo estado de ánimo, estrés, pensamientos repetitivos, dificultades para dormir, problemas de autoestima, conductas que cuesta regular y otros síntomas que pueden estar interfiriendo en tu bienestar o en tu vida cotidiana.

Duelos, rupturas, conflictos familiares o de pareja, dependencia emocional, cambios vitales, dificultades en la identidad, maternidad, sexualidad y otros procesos en los que necesitas comprenderte y recolocarte.
¿Cómo reservo una cita?
Puedes escribirnos por WhatsApp, llamarnos o utilizar el formulario de contacto. Cuéntanos brevemente qué necesitas y tu disponibilidad, y te orientaremos hacia el profesional del equipo que mejor pueda encajar contigo.
¿Cada cuánto son las sesiones?
La frecuencia depende de cada proceso y de las necesidades de la persona. Habitualmente las sesiones pueden ser semanales o quincenales, aunque se acuerda de forma individual con el profesional que te acompañe.
¿Cómo funciona el proceso terapéutico?
El proceso terapéutico es un espacio confidencial y basado en el respeto. Al inicio podrás resolver dudas sobre el funcionamiento de las sesiones, la frecuencia, los honorarios, la política de cancelación y cualquier otro aspecto práctico. También iremos acordando contigo los objetivos y revisando cómo está evolucionando el proceso.
Puedes preguntar, plantear desacuerdos o expresar si algo no te está ayudando. La terapia se construye de forma colaborativa y debe poder adaptarse a lo que vas necesitando.
¿Qué puedo esperar de una primera sesión? ¿Y si no sé por dónde empezar?
No necesitas llegar sabiendo exactamente qué te pasa ni por dónde empezar. La primera sesión sirve para conocernos, entender qué te está preocupando, resolver dudas y empezar a orientar juntos el proceso. También es un espacio para que puedas valorar cómo te sientes con el profesional y si percibes que ese acompañamiento encaja contigo.
No tienes que contar nada para lo que no te sientas preparado. El ritmo del proceso se irá construyendo contigo.
¿Y si no puedo acudir o necesito un cambio de hora?
En caso de cancelación, se pide que esta se haga con 24 horas de antelación. De lo contrario, la sesión debe ser igualmente abonada, salvo en algunas excepciones. Si necesitas un cambio, no puedo asegurar que haya disponibilidad esa misma semana, pero intentaré adaptarme todo lo posible.
Si estás pensando en empezar terapia pero todavía tienes dudas, puedes escribirnos.
Cuéntanos brevemente qué te está pasando, qué disponibilidad tienes o qué tipo de acompañamiento buscas, y te orientaremos sobre la opción que mejor pueda encajar contigo.
